Releí lo que publiqué en septiembre

A fines de septiembre publiqué veinticuatro artículos en este blog. El mismo día.

No me arrepiento de lo que dicen. Varios me siguen pareciendo buenos y tienen criterio adentro. Pero al releerlos con algunas semanas de distancia, encontré un problema que no estaba en los textos sino en la puerta.

Qué dije

La idea era razonable: nadie busca en Google el nombre de una metodología. La gente busca lo que cree que necesita: una agencia de marketing digital, cuánto cuesta un community manager, cómo automatizar WhatsApp, un CRM, aparecer en Google. Entonces los artículos entraban por esas búsquedas y, una vez adentro, reencuadraban el problema: probablemente no necesitás lo que estás buscando, necesitás ordenar el sistema que lo produce.

Qué pasó

La puerta define quién entra. Si entrás por “agencia de marketing digital”, la persona que llega está buscando una agencia. Si entrás por “cuánto cuesta un community manager”, llega alguien comparando presupuestos.

Construí una puerta para gente que busca una agencia. Y yo no soy una agencia, aunque trabaje con un equipo que produce. Lo que ofrezco empieza antes: en decidir qué vale la pena hacer.

Hay una segunda incomodidad, más chica pero honesta. Publicar veinticuatro artículos en un día contradice algo que escribí más de una vez: producir más no equivale a entregar más valor. Lo hice porque podía, y la IA hace que poder sea cada vez más fácil. Esa es justamente la trampa de la que hablo.

Qué cambia

Los artículos se quedan. Son útiles para quien llega con un problema concreto y quiere entenderlo mejor, y funcionan como biblioteca para esos casos.

Lo que cambia es el centro. Este blog pasa a ser una bitácora: decisiones documentadas, propias y ajenas, con el momento en que se tomaron y la condición para evaluarlas después. Relecturas como esta. Preguntas que todavía no sé responder.

Es un formato más lento. También es más difícil de copiar, porque no se puede producir sin haber decidido algo antes.

Lo que todavía no sé

No sé si las puertas de búsqueda traen peores clientes o solo clientes distintos. Puede que algunas personas que llegaron buscando una agencia encuentren que necesitaban otra cosa, y esa sería la mejor noticia posible. Voy a mirar de dónde viene cada conversación durante los próximos meses.

Y lo voy a releer acá.

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